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ESCUELA DEL COSTALERO FORMAR e INFORMAR a todos los costaleros y a las personas de su entorno para que puedan, con ILUSION, valorar su TRABAJO y ESFUERZO, al tiempo que creen lazos afectivos y refuercen los vínculos personales, ésta es la principal meta de este proyecto novedoso, desde aquí puedes decargarte la presentación del este ilusionante proyecto Descárga Escuela del Costalero
CURSO DE REGLAS Introducción: Las Reglas primitivas de las Hermandades y Cofradías, en sus orígenes, eran como las ACTAS FUNDACIONALES de las nuevas Hermandades que regulaban la promoción y ejecución de cultos internos y externos. Con el paso de los años, también regularon la vida interna de la Hermandad y el prestigio social que podría haber adquirido esta con el trascurso del tiempo, pasando a formar parte de los títulos de las Hermandades otros títulos honoríficos y heráldicos. Con las fusiones de Hermandades en los siglos XVII y XVIII, las Reglas que predominaron fueron las Hermandad con más solvencia y que, por regla general, eran las que soportaban la fusión. Con la promulgación del Código de Derecho Canónico por su Santidad Juan Pablo II, se abrió el cauce eficaz para que la Iglesia, a todos los niveles, pudiera perfeccionarse de acuerdo con el espíritu del Concilio Vaticano II. Las Hermandades y Cofradías esperaban ese momento para integrar su acción en la pastoral renovada del citado Concilio, y responder definitivamente a los deseos que el Santo Padre manifestó en su visita a Sevilla el día 5 de noviembre de 1982. El día 29 de junio de 1985 el Sr. Arzobispo de Sevilla decretó unas Normas Diocesanas para que las Hermandades y Cofradías de la Diócesis pusieran las Reglas en sintonía con la legislación canónica promulgada en el Código de Derecho Canónigo teniendo muy en cuenta las “venerables tradiciones y costumbres” por las que se han regido hasta el presente cada una de las Hermandades y Cofradías. Existe un antes y un después de este hecho para nuestras Hermandades y Cofradías, que desempolvaron y recuperaron sus antiguas reglas, que ya apenas decían nada, y se actualizaron para que desde ese preciso momento pasasen a ser verdaderas herramientas de futuro. En las HH y CC se comenzó a hablar de pastoral, de legislación canónica, de formación, de acción social, de religiosidad, de evangelización, de caridad, de fraternidad cristiana, de actos litúrgicos, etc.; de un gran número de conceptos que les han dotado de fuentes de futuro en el desarrollo y puesta en práctica de cada uno de esos conceptos en el tiempo. Han encontrado unos nuevos valores y unos motivos de renovación para afrontar una nueva etapa con ilusión y confianza en el mañana. La actualización de las reglas y su adaptación a las Normas Diocesanas se llenan de fundamentos y razones para trabajar con más que fundadas realidades que van a hacer posible su perpetuación en el tiempo. La tradición ha llevado a las HH y CC a la identificación y asimilación de puras costumbres. Costumbres que han difuminado su ser con la reiteración y repetición en el tiempo. De hecho la existencia de algunas HH y CC únicamente estaba justificada por el mantenimiento de dichas costumbres, relegando al olvido él porque de su instauración y origen. Hoy en día nuestras reglas nos exigen mucho más que el mantenimiento en el tiempo de costumbres tradicionales. Nuestras reglas nos exigen compromisos y conductas ante el hecho religioso y nuestra vida en sociedad. Al mismo tiempo nos están ayudando a analizar él porque de nuestras costumbres y él porque de hacer las cosas como las hacemos. Nuestras reglas nos están dotando de formación al mismo tiempo que nos la exigen. Hoy día un buen cofrade no es el que utiliza los términos gremiales de forma brillante y precisa, no es el mejor nazareno, costalero, acólito, mayordomo, camarera, etc. Hoy día para ser buen cofrade tienes y debes de vivir de acuerdo a las exigencias de las reglas de cada Hermandad, porque están inspiradas en la propia Iglesia. Las nuevas reglas nos descubren a nuestros Titulares, no ya como objetos venerables, objetos de simple culto u objetos de superstición, en resumidas cuentas, como simples objetos de amor, cariño y apego; si no como símbolos que nos recuerdan y nos hacen vivir hechos pasados de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo y el quehacer de la Iglesia a lo largo de los tiempos.
El Libro de Reglas de nuestra Hermandad lo componen 134 reglas agrupadas en nueve grandes grupos denominados TITULOS, precedidos de un prólogo y cerrados por el grupo de anexos. Cada uno de los títulos engloba un apartado de nuestra Hermandad. El Título Primero dispone el nombre de nuestra Hermandad, nuestra finalidad y los objetos y símbolos que nos representan (escudos, medallas e insignias). El Titulo Segundo dispone los requisitos para ser hermano o hermana, nuestros deberes y obligaciones, y los motivos por los que podemos perder la condición de hermano. Este título esta dirigido expresamente a regular nuestra condición como miembro de la Hermandad. El Título Tercero dispone la organización de la Hermandad y describe cada uno de los órganos de gobierno de la misma. El Título Cuarto dispone los Actos de Culto y sus diferencias entre Internos y Externos, al mismo tiempo que los regula. El Título Quinto dispone la obligación y regulación del Ejercicio de la Caridad en la Hermandad. Introduce como nuevo concepto en de Bolsa de Caridad. El Título Sexto dispone y regula el patrimonio, recursos y administración de la Hermandad. El Título Séptimo dispone y regula las obligaciones de la Hermandad como tal. El Título Octavo dispone y regula las Reglas en sí y su mantenimiento. El Título Noveno esta dedicado a las disposiciones finales, como si nos legase un testamento por si llegase el día de la disolución de la Hermandad. Los títulos se completan con los anexos que se tratan de documentos de uso obligado y rutinario (escudo, solicitud de ingreso, jura, protestación de fe, etc.) y documentos históricos dignos de mención. RESUMEN: TITULO PRIMERO ¿Quiénes somos? TITULO SEGUNDO ¿Quiénes podemos formar parte y a que nos comprometemos? TITULO CUARTO y QUINTO ¿Qué Hacemos? TITULO SEXTO ¿Qué tenemos y cómo lo administramos? TITULO SÉPTIMO ¿Qué compromiso tenemos como GRUPO? TITULO OCTAVO y NOVENO ¿Cómo proceder para cambiar o concluir? El preámbulo justifica él por qué de la adaptación de la Reglas a las Normas Diocesanas, al mismo tiempo que hacen un acopio de intenciones, obligaciones y deseos. En primer término, el preámbulo, nos introduce en las razones históricas que nos llevaron a la adaptación de nuestras Reglas en 1990 y las que nos exigen la nueva adaptación a las Normas Diocesanas para Hermandades y Cofradías que el Sr. Arzobispo de Sevilla decreto el día 8 de diciembre de 1997. Acto seguido nos habla de nuestra misión como Hermandad resaltando nuestro fin y espíritu fundacional, conduciéndonos desde nuestra obligación como hermanos para con Dios y la Iglesia, hasta la práctica del culto público con humildad y dignidad propia del cristiano como único camino para ejercitar y fortalecer nuestra Fe, Esperanza y Caridad. Este apartado se completa con un deseo para hacer realidad lo anteriormente descrito, atendiendo la propuesta que nos hacen llegar los Obispos del Sur de España con el documento titulado “El catolicismo popular”; así como la exposición de nuestra convicción de lo positivo de su propuesta. Posteriormente nos introduce en los Actos de Culto, dando principal importancia a la preferencia de los Actos Litúrgicos para poder conseguir todos los beneficios que nos aporta la vivencia de la liturgia. De la liturgia, el preámbulo, nos mete de lleno en la celebración de la Santa Misa que será el centro de toda la vida de la Hermandad, para terminar este apartado, mediante la descripción del culto, nos descubre y nos desvela la Imagen de la Virgen, diciéndonos que para nosotros es una persona viva, y que aunque, terminada su vida en la tierra fuese asunta en cuerpo y alma a los cielos, no por eso es un ser lejano, sino que es Madre Espiritual nuestra. Prosigue con el significado que para nosotros tiene la Virgen María y la inspiración que de Ella encontramos en nuestra Imagen Titular. El preámbulo expresa un largo y detallado final en el que se contemplan nuestros deseos con la elaboración de nuestras Reglas y nuestras pretensiones y principios tenidos en cuenta en su ejecución. Finaliza destacando el deseo del Sr. Arzobispo en su carta pastoral del día 1 de octubre de 1999, que redacto con motivo de la celebración en Sevilla del Congreso Internacional de Hermandades y Religiosidad Popular quien expresaba la esperanza de “hacer de las Hermandades verdaderos centros de animación apostólica, litúrgica, catequética y de acción caritativa y social, porque no perderían nada de su esencia y tradición, sino que además las revitalizaría y las llevaría a recordar sus mejores capítulos de su historia”. Sobre la denominación, Insignias de la Cofradía, lugar de su establecimiento y fines de la misma El título primero se divide en tres apartados denominados capítulos. CAPITULO PRIMERO. En la Regla 1 de este capítulo se establece el Título de nuestra Hermandad: HERMANDAD SERVITA DE NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES, la descripción del Escudo en la Regla 2, para terminar con los cinco apartados de la Regla 3 donde se describen cada una de nuestras Insignias. CAPITULO SEGUNDO. Su única Regla, la cuatro, refleja el lugar de establecimiento de nuestra Hermandad, la parroquia de Santiago el Mayor de Herrera (Sevilla). CAPITULO TERCERO. En él se describe cual es la misión de la Hermandad como Asociación Pública de Fieles: “el culto público a la Santísima Virgen, realizando obras de piedad y caridad, y reverenciándola especialmente en su advocación de Nuestra Señora de los Dolores, conforme al Espíritu del Evangelio y tal como es enseñado por la Iglesia”. Un fin especial es el ejercicio de la caridad, la formación teológica y espiritual de los hermanos y hermanas, ayudándoles a un crecimiento consciente de su vida cristiana, participando en el Misterio Pascual con Fe adulta, Caridad evangelizadora y Esperanza renovada.
De los miembros de la Cofradía El título segundo también se divide en tres capítulos. CAPITULO PRIMERO. En él se describe los requisitos necesarios para poder ser hermano y hermana, además del proceso que debemos seguir para solicitar nuestro ingreso en la Hermandad. Podrán pertenecer a la Hermandad los fieles de ambos sexos, de vida pública honesta, que así lo soliciten por escrito en el modelo oficial que recoge el anexo numero dos de nuestras Reglas. CAPITULO SEGUNDO. En él se describen los derechos y obligaciones de los hermanos, en dos secciones: sección primera los derechos y sección segunda las obligaciones. CAPITULO TERCERO. En el se detallan las bajas y las sanciones a los hermanos que cometan alguna falta. Las faltas se clasifican en leves y graves.
De los Organos de Gobierno de la Cofradía Este título, al igual que los anteriores, también se divide en tres capítulos CAPITULO PRIMERO. Está dedicado íntegramente a los Cabildos Generales, dividido en tres secciones: Sección Primera que recopila todas las normas generales de los Cabildos Generales dividiéndolos en ordinarios y extraordinarios. Los Cabildos Generales Ordinarios son el Cabildo General de Cuentas, Cultos y Salida de la Cofradía y el Cabildo General de Elecciones. Los Cabildos Generales Extraordinarios serán el resto que se convoquen y que difieran de los anteriores. Sección Segunda que recopila todas las normas comunes de los Cabildos Generales excepto las del Cabildo General de Elecciones. Sección Tercera que recopila todas las normas especiales para los Cabildos de Elecciones. CAPITULO SEGUNDO. Está dedicado a los Cabildos de Oficiales y Diputados, su descripción y las normas que los regulan. CAPITULO TERCERO. Esta dedicado exclusivamente a la dirección y gobierno de la Hermandad. Se divide en dos secciones: Sección Primera dedicada a la Dirección Espiritual. Sección Segunda dedicada a la Junta de Gobierno los miembros que la componen y sus funciones.
De los Actos de Culto El título cuarto se divide en dos capítulos CAPITULO PRIMERO. Esta dedicado a los Cultos Internos, cuales son y como se desarrollan. En la Regla 89 se dice textualmente “que la Santa Misa ha de ser el centro y culmen de todo el culto, y hacia una plena participación en ella deben estar orientados todos los actos de culto que organice la Hermandad” CAPITULO SEGUNDO. Esta dedicado a los actos de Cultos Externos. En él se describe la Estación de Penitencia, su organización y control.
Del ejercicio de la Caridad El título quinto también se divide en tres capítulos que nos describen las relaciones que deben de existir entre los hermanos, con otras Entidades y las obras asistenciales de la Hermandad. CAPITULO PRIMERO. Nos describe la labor asistencial a los miembros de la Hermandad y del fomento de los vínculos entre los mismos hermanos y hermanas. CAPITULO SEGUNDO. Nos describe como deben de ser las relaciones con otras entidades, cofradías, hermandades y asociaciones. CAPITULO TERCERO. Describe toda la obra asistencial de la Hermandad, qué es y como se regula la Bolsa de Caridad y la Junta de Caridad, que es la encargada de controlar dicha bolsa y que estará formada por el Hermano Mayor, el Mayordomo, el Secretario, el Diputado de Obras Asistenciales y tres Consiliarios.
Del Patrimonio, recursos y administración de la Cofradía Este título sexto, al igual que otros, esta dividido en tres capítulos. CAPITULO PRIMERO. Trata del Patrimonio de la Hermandad, cómo y dónde se debe de reflejar y detallar, además del proceso que se debe seguir para enajenar algún bien componente del patrimonio. CAPITULO SEGUNDO. Describe la Hacienda de la Hermandad haciendo hincapié en los recursos normales y extraordinarios. CAPITULO TERCERO. Trata de la administración de la Hermandad, describiendo como son los Ejercicios Económicos y la Junta Económica que estará formada por el Hermano Mayor, el Mayordomo, el Secretario, los Censores y otros dos hermanos voluntarios miembros de la Junta de Gobierno. Además detalla como deben destinarse los fondos de la Hermandad y el proceso de presentación y aprobación de las cuentas de cada uno de los ejercicios económicos.
De las Obligaciones de la Hermandad Este título séptimo describe cuales son las obligaciones de la Hermandad como asociación en si.
Modificación de las Reglas El título octavo únicamente lo compone la Regla 132 que estipula los requisitos precisos para la modificación partial o total de las Reglas.
Disposiciones Finales El título noveno dispone en dos Reglas, la 133 y 134, las disposiciones finales para llegado el caso de que únicamente quedase un hermano o se disolviese la Hermandad.
Descarga de la presentación del curso de reglas.ppt
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